En estos días están saliendo en los medios de comunicación noticias sobre vuelos de multimillonarios que han creado empresas para volar al espacio. Richard Bransonon con su Virgin Galactic, Jeff Bezos con su Blue Origins o Elon Musk con su SpaceX.

En primer lugar veamos qué es volar al espacio.

Se considera en principio que volar al espacio es salir de la atmósfera. Para ello hay que llegar a la línea Karman que se encuentra a 100 km de altura sobre la superficie. Se entiende que a esa altura hemos dejado por debajo el 99’9% de la atmósfera, el aire es tan tenue que las naves no se pueden sustentar con el empuje de las alas. Allí  solo llegan los cohetes impulsados por el principio de acción y reacción por lo que las naves solo se pueden mantener a esa altura llegando a la velocidad orbital. Por eso, por debajo de esa línea los vuelos se llaman suborbitales. Además, puesto que no hay aire no se produce la dispersión de la luz que hace que el cielo (la atmósfera) se vea azul, por lo que se vuelve negro y permite una mejor visión de las estrellas.

La razón del turismo espacial, que es el objetivo de las compañías de Bezos y Branson, es que algunas personas (las que se lo puedan permitir ya que los vuelos son muy caros) puedan disfrutar de esa visión de la Tierra y del cielo y sentir la ingravidez. 

La ingravidez es una sensación, no es real. El valor de g en la superficie es de 9,8 m/s², a 100 km de altura es 9,5 m/s² y a 400 km, donde se encuentra la ISS (estación espacial internacional), es de 8,7 m/s². Luego sigue habiendo gravedad, por lo que en realidad el efecto se consigue cuando entramos en caída libre.

Si nosotros y la nave que nos transporta caemos a la vez no sentimos ninguna fuerza de interacción entre nosotros y ella, por lo que no sentimos la gravedad. Cuando una nave entra en orbita está cayendo hacia la superficie pero, además caer verticalmente, horizontalmente lleva una velocidad tan grande que hace que describamos en nuestra caída hacia la Tierra una línea que la rodea, de modo que al final volvemos al punto de partida. Describimos una circunferencia y es gracias a la velocidad horizontal que llamamos velocidad orbital. Es como si lanzáramos una piedra con una velocidad tan grande que la línea que describa en su caída sea una circunferencia, rodeando la Tierra y golpeándonos al final en la espalda (teniendo en cuenta la enorme velocidad, si nos llegara a golpear, nos mataría).

La otra forma de conseguir la ingravidez es subir a un lugar muy alejado de la superficie y dejarnos caer literalmente sobre ella. Durante unos minutos estaremos en caída libre nosotros y la nave y disfrutaremos de la sensación de ingravidez. Depende de la altura desde la que caigamos el que tengamos mas o menos minutos de ingravidez. Esta última, es la forma en la que lo consiguen las naves de Branson y Bezos. No llegan a estar en órbita.

El objetivo de la compañía de Elon Mask  (modelo de negocio como se dice ahora) es diferente. No persigue el turismo espacial. Pretende vender sus servicios a las agencias espaciales para, mediante sus cohetes y naves, llevar hombres y carga (satélites) al espacio (con vuelos orbitales), pero a un precio inferior a lo que lo hacen las propias agencias espaciales. Puede que también lleven algún turista, pero no es su objetivo fundamental. El sueño ultimo de Elon Musk es crear una estación permanente en Marte. Es decir, pretende abaratar los costes de forma que se pueda impulsar la exploración espacial. Por el momento está llevando astronautas a la ISS. Veremos lo lejos que llega.

Pero por ultimo, y aun así no menos importante, tenemos una empresa española que también tiene como objetivo el turismo espacial mediante vuelos suborbitales.

Pero lo curioso es que lo hace de forma menos peligrosa y mas sostenible: mediante globos aerostáticos.

La empresa se llama Zero 2 Infinity Space. 

De lo que trata es de llevar una cápsula mediante un globo de helio hasta los 36 km de altura. A esa altura el cielo es negro, se ven las estrellas, la Tierra desde arriba y su curvatura. No hace falta subir mas arriba para ello. Lo que no se va  a sentir es la ingravidez. Pero a cambio el precio a pagar puede ser 20 veces inferior al de las otras compañías y la duración del vuelo puede ser mucho mayor, pues en las otras compañías tanto las vistas como la ingravidez solo duran unos pocos minutos. Con un globo podemos permanecer horas a esa altura.

Os dejo dos enlaces, uno a la página de la compañía y otro a un video de RTVE sobre ella.

https://www.zero2infinity.space/

https://www.rtve.es/noticias/20180124/viajes-globo-estratosfera-tecnologia-espanola/1665820.shtml